jueves, 20 de enero de 2011

3 años.

Como me gustaría poder escuchar de nuevo tu sonrisa,
al saber que soy yo [tu ñato] el que te llama de lejos.
Como me gustaría poder mirarte y charlar con vos sin prisa,
para compartir mi historia de vida escuchando tus consejos.

Como me gustaría saber que aún [estando lejos] estas conmigo,
para apagar mi miedo entre tus brazos, como cuando era niño
Como me gustaría decirte que sos [y siempre serás] mi mejor amigo,
sabiendo que siempre contaré con tu infinita generosidad y cariño

Porque el destino hizo que me eligieras para protegerme en tu regazo,
cuando la oportunidad de mi propia familia no estaba en los planes de la vida.
Es que siempre estarás presente en nuestro último e infinito abrazo,
que marco para siempre nuestra amarga y esperanzadora despedida.

Como siempre me contabas fue tu amor inmenso,
el que me trajo de regreso del sueño eterno.
Soy hijo de tu propio aliento, salvador de un indefenso,
¿como evitar sufrir tu ausencia como el peor infierno?.

Aunque orgulloso y feliz por tu ñato siempre vivías,
fue tu gran humildad lo que te impidió ver.
Que era tu ejemplo y cariño el que me exigía,
reflejarme en aquel que uno “de grande” quiere ser.

Por volver el tiempo atrás, mi vida daría
para así escuchar la voz de quien amas.
Cambiando así tú última pregunta de ¿cuando iría?,
por sentirme seguro a los pies de tu cama

Como me gustaría el poder agradecerte el haberme querido,
desde mi primer despertar hasta tu último aliento de agonía…
……
Y pedirte perdón por no estar allí para cuidarte sabiéndote herido
conciente de que con tu ausencia se iba gran parte mía.

2 comentarios:

  1. Esto que publicaste lo escribiste vos? Me conmovio hasta las lagrimas. Te felicito si es asi! Natalia

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  2. Gracias Natalia lo escribi a los tres años de la muerte de mi abuelo en Argentina, estando yo en Barcelona. Me alegra mucho que te guste.

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